Investigadores de la UCA analizan la interrelación entre una dieta alta en grasas, la prediabetes y el Alzheimer

Tomar de forma habitual una dieta rica en grasas causa numerosos problemas. Uno de ellos podría ser la prediabetes, un estado en el que el organismo se encuentra produciendo un alto nivel de insulina ya que intenta controlar la glucosa (un tipo de azúcar) que está aumentada en la sangre. Cuando la insulina se consume, por agotamiento del páncreas, es cuando aparece la diabetes.
Este estado previo a la diabetes es suficiente para que la patología propia del Alzheimer se agrave en sujetos que la padecen. Aquí reside, precisamente, la conclusión a la que han llegado un grupo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cádiz y que ha sido expuesta en la revista Psychoneuroendocrinology, a través del artículo titulado Prediabetes-induced vascular alterations exacerbate central pathology in APPswe/PS1dE9 mice.
Para entender mejor este estudio y sus conclusiones, es importante tener en cuenta el trabajo desarrollado por estos investigadores mediante la alimentación a un ratón, modelo de Alzheimer, con una dieta rica en grasas, un modelo similar a las conocidas como dietas occidentales, ya que "se trata de reproducir los estilos de vida y los hábitos alimenticios", explica una de las investigadoras firmantes del artículo y profesora de la UCA, Mónica García-Alloza. En este caso, "los ratones tienen más placas seniles. Han desarrollado niveles de amiloide (que componen estas placas seniles) más altos, tanto el amiloide soluble como el indisoluble; tienen problemas cognitivos más severos; poseen una enorme cantidad de microhemorragias, es decir, sangran de manera espontánea a nivel cerebral sobre todo en la corteza; y el proceso inflamatorio también les ha aumentado", sostiene la investigadora. Así, "estamos viendo muchísimos factores que posiblemente estén interaccionando entre sí y sean los responsables de los problemas cognitivos de estos ratones".




